Régimen fiscal de “impatriados”: ‘Ley Beckham’

Los extranjeros que fijen su residencia fiscal en España y cumplan determinados requisitos pueden acogerse a este régimen especial. Con este régimen tributan como no residentes durante 6 años. Permite tributar al tipo fijo del 24% por todas las rentas del trabajo hasta los 600.000 euros anuales. Hay que tener en cuenta que el tipo general máximo en España es del 48%. Se llama Ley Beckham porque, en un principio, fueron los deportistas profesionales quienes dieron pie a que el legislador aprobase este régimen específico. El futbolista del Real Madrid en su tiempo, David Beckham, fue el primero en beneficiarse de este régimen. Sin embargo, a partir de 2015 los deportistas y artistas han quedado excluidos.

Aunque depende de las circunstancias personales del contribuyente, compensa a partir de un salario bruto anual de 70.000 euros aproximadamente, si solo se tiene en cuenta los rendimientos del trabajo. Lo que busca la norma es atraer personal altamente cualificado a España.

La explicación es que, frente a la aplicación de un tipo progresivo en el régimen de tributación general, las rentas más altas seguirán pagando el porcentaje fijo del 24%. Además, no tendrán que declarar aquí por los rendimientos de capital, dividendos e intereses de origen extranjero. Tampoco computa el patrimonio que posean fuera de España. Por ejemplo, la venta de un inmueble en Hamburgo no tributaría en el IRPF español, ni su tenencia en el impuesto sobre el patrimonio. El contribuyente del régimen general, en cambio, tributa por toda su renta y patrimonio mundial (con independencia de su origen).

Los requisitos para acogerse a este régimen fiscal especial consisten, básicamente, en obtener rentas del trabajo de una empresa española y no haber sido residente fiscal en España en los diez años anteriores a aquel en que se produce el desplazamiento.

En conclusión, pueden acogerse al régimen especial para “expats” aquellas personas que se desplazan a España como consecuencia de un contrato de trabajo, o aquellas que cambien su residencia al ser nombrados directivos de una empresa española. Pero ojo, no se puede tener una participación igual o superior al 25 % en dichas compañías.

Una vez que alguien se acoge al Régimen de impatriados deja de poder aplicar el convenio entre países. En todo caso, es necesario analizar previamente las ventajas de y desventajas de esta decisión.

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